martes, abril 04, 2006

La primera ruta (no es ejercicio de confesion)



Es como intentar llegar al origen del principio, es como cuando la moneda no te alcanza pero sabes que debes de tener un poco mas por esa noche sin importar mucho la moral o los ojos tenues de la compañía que dormita mientras tu corazón acelerado inicia el proceso de rejuvenecer de nuevo.
Es como intentar relajar no solo tu mente, sino también los ángulos con los que administras uno a uno, los destellos del vicio, es como intentar ser la prosa correcta en el universo de un vocablo de bares, cabaretes y table dances, en fin, es como intentar administrar los paseos inmorales para que en ese ejercicio de cerrar los ojos y reencontrarte podamos añadir el suave deseo de ser una vez, por una sola ocasión, ese pecado egoísta, ese ser unidimensional que solo sabe que tiene 24 tiempos para vivir.